En septiembre de 2006 Rusia vencía a los Estados Unidos en Moscú por las semifinales de la Copa Davis. Claro, en aquella ocasión los rusos eligieron Clay como superficie.
La final de esta edición de la Davis muestra a los mismos rivales, con muchas similitudes a lo ocurrido 14 meses atrás, sólo tiene tres diferencias: Igor Andreev (en lugar de Safin), los americanos como locales y superficie dura para disputar la serie decisiva.
Es así como funciona, el local no sólo cuenta con la mayor cantidad de gente de apoyo, sino que también elige el suelo sobre el que jugar. Y esto último, cuánto influye, muchas veces más que el tener el público en su favor.
Es tal la ventaja de ser local, que cuando estos equipos se enfrentaron la temporada anterior en Moscú, Mikhail Youzhny le daba uno de los tres puntos a Rusia, después de derrotar a James Blake.
Algo similar ocurría con Dmitri Tursunov, quien conseguía el punto definitivo ante Andy Roddick (única victoria sobre el americano en su carrera). Claro, fue sobre polvo de ladrillo (clay).
Las cosas cambiaron, la superficie también, por eso no extrañó que los resultados de la primera jornada de la Final de la Copa Davis 2007 fueran totalmente opuestos a los de 2006.
Roddick no tuvo inconvenientes en superar a Tursunov en sets corridos. Mientras que, con algo de esfuerzo, Blake hacía lo propio con Youzhny.Los dos primeros puntos de los americanos no hicieron más que confirmar, una vez más, lo que se dice siempre, lo importante de una Copa Davis jugada en casa, donde se tiene el derecho a elegir la superficie. ¿El público? Bien, gracias por ir a alentar, pero el suelo en donde se camina cada partido es lo que manda.
martes 4 de diciembre de 2007
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
